miércoles, 12 de enero de 2011

ANHELOS DE UNION, JUSTICIA, LIBERTAD Y PAZ PARA VENEZUELA





Exhortación Pastoral

ANHELOS DE UNION, JUSTICIA, LIBERTAD Y PAZ PARA VENEZUELA

A todos los sacerdotes y diáconos, a los miembros de instituto de vida consagrada, a todos los fieles católicos y a las personas de buena voluntad:

INTRODUCCIÓN

1 Al comenzar este Año Bicentenario de la Declaración de la Independencia, los Arzobispos y Obispos de Venezuela saludamos y bendecimos afectuosamente a todos los venezolanos, y les hacemos una cordial invitación a crecer en la esperanza y la confianza en Dios, Padre misericordioso, Señor de la historia. La celebración de la Navidad nos ha recordado que “Dios es amor” (1) y que Jesucristo está con nosotros (2), para comunicarnos vida, paz y felicidad plena y eterna.

2. Reunidos en nuestra XCV Asamblea Ordinaria queremos compartir con todos los fieles católicos y con todos los hombres y mujeres de buena voluntad nuestra preocupación sobre la actual situación del país, al cual servimos con nuestra misión pastoral. Igualmente nos proponemos iluminar a la luz del Evangelio de Jesucristo, de la Doctrina Social de la Iglesia y de los principios éticos universales, la difícil coyuntura histórica que vive hoy nuestra patria. Nuestro presente llamado a la unidad, la libertad y la paz quiere ser una contribución al entendimiento político y social, a la edificación de una sociedad fundamentada en el respeto a la vida y a la dignidad de toda persona, en el imperio de la verdad y de la justicia, en el pluralismo, la inclusión social y la democracia.

SOLIDARIDAD CON LOS DAMNIFICADOS

3. Ante todo, expresamos nuestro afecto y más viva solidaridad con las víctimas de las copiosas lluvias caídas en la mayor parte del territorio nacional durante los últimos meses del pasado año 2010. Ellas, y la carencia de una política de prevención y de planificación sostenida que minimice los efectos de las catástrofes naturales, han ocasionado la lamentable pérdida de algunas vidas humanas y de numerosas viviendas, especialmente de compatriotas de escasos recursos materiales. Damos gracias a Dios por la solidaridad y diligencia que han demostrado con nuestros hermanos necesitados los organismos del Gobierno tanto nacional, como estadales y municipales, así como instituciones, asociaciones privadas y personas particulares. La acción solidaria de la Iglesia no se hizo esperar. Numerosas parroquias, escuelas e instituciones han sido centros de acopio, y recibieron en sus instalaciones a los damnificados. Caritas de Venezuela recibió toneladas de alimentos y artículos de primera necesidad, provenientes de comunidades parroquiales y de entidades privadas, y distribuyó dicha ayuda a nuestros hermanos, sin ningún tipo de discriminación social, religiosa o ideológica (3).

4. Ahora, pasada la etapa de la emergencia, es necesario que el Estado realice un trabajo serio, responsable y eficaz para solucionar problemas estructurales de vialidad y vivienda. Además, mientras haya damnificados en los refugios, los venezolanos hemos de apoyarlos con nuestra solidaridad concreta. En este sentido pedimos a los agentes de pastoral, y a los grupos apostólicos organizarse para continuar aliviando el sufrimiento de nuestros hermanos. Recordemos que en cada persona, y especialmente en los más necesitados, encontramos a Nuestro Señor Jesucristo (4), quien nos exige amar preferencial y desinteresadamente a los pobres.

DOSCIENTOS AÑOS DE LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA

5. El 5 de julio de este año 2011 celebraremos, Dios mediante, el Bicentenario de la Declaración de nuestra Independencia como nación. Ya en enero del año pasado, el Episcopado venezolano publicó una Carta Pastoral donde compartía con la comunidad nacional algunas reflexiones sobre el significado y actualidad de este acontecimiento para la Venezuela contemporánea (5). Hoy queremos recordar que aquella solemne Declaración de 1811 comenzaba invocando y poniendo a Dios por testigo de la rectitud de sus propósitos, manifestando explícitamente su ubicación dentro del marco espiritual de la tradición cristiana e inspirándose en ideales de libertad y de justicia, de unidad y de paz (6).

6. Los fundadores de la República emprendieron, con valentía y sacrificio, el largo camino de construir una nación libre, soberana e independiente, fundamentados en el respeto de la dignidad y en la vocación a la libertad de toda persona. El mejor homenaje que hoy podemos tributar a su memoria es honrar y profundizar, en nuestras leyes y en nuestras instituciones republicanas, los ideales que los inspiraron para buscar el bien de la Patria, y respetar la voluntad y decisión del pueblo.

LA SITUACIÓN POLÍTICA Y SOCIAL

7. En este sentido, los Obispos de Venezuela consideramos un ineludible imperativo ético y legal el respeto a la letra y al espíritu de la Constitución vigente. Ella es el fundamento jurídico del estado de derecho y la garante principal de los derechos del pueblo y de cada persona en particular, de la convivencia pacífica entre los ciudadanos y del correcto funcionamiento de las instituciones públicas y privadas.

8. Ahora bien, en diciembre pasado, en medio de la calamidad pública provocada por las persistentes lluvias, y durante el acostumbrado receso de actividades, el Gobierno y la Asamblea Nacional priorizaron una agenda ideológica destinada a la implantación de un sistema socialista y totalitario de Estado y de gobierno contrario a la vigente Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, aprobada por votación popular el 15 de diciembre 1999. Recordemos que la propuesta de reforma para adecuarla al actual proyecto ideológico del Ejecutivo Nacional, que excluye y discrimina a quienes no compartan la ideología socialista, fue rechazada por la voluntad del pueblo expresada en el referendum del 2 de diciembre de 2007.

9. En ese marco se ha dictado una ley habilitante que confiere poderes especiales al Presidente de la República para legislar por un lapso de 18 meses con la justificación de la gravísima emergencia de infraestructura en vialidad y viviendas provocada por las lluvias. Esta ley confiere al Presidente poderes especiales para legislar en aspectos que nada tienen que ver con dicha emergencia, y delega en el Ejecutivo una facultad extraordinaria, más allá del período para el cual fueron electos los anteriores diputados, limitando así a la nueva Asamblea Nacional en una de sus facultades esenciales. Esto es un inaceptable desconocimiento de la voluntad popular expresada en las elecciones legislativas del pasado 26 de septiembre.

10. La Asamblea, en menos de un mes, aprobó veinticinco leyes, muchas de las cuales contienen disposiciones que restringen derechos y garantías de los venezolanos, e incorporan propuestas de la reforma a la Constitución que fueron rechazadas por el pueblo en el referendum del 2 de diciembre de 2007 (7). Nos preocupan, entre otras, las así llamadas “leyes del Poder Popular”, que confieren atribuciones a las “comunas, directamente vinculadas al Ejecutivo Nacional, con menoscabo de la forma federal descentralizada del Estado (8), pues no se corresponden con la organización político- territorial de la República establecida en la Constitución, crean unas estructuras nuevas, con un contenido ideológico excluyente, centralizador y presidencialista, e invaden el ámbito de competencias de las Gobernaciones, Alcaldías y Parroquias.

11. Leyes relacionadas, entre otras cosas, con las telecomunicaciones y la responsabilidad social de radio y televisión, con Partidos Políticos, con las Universidades – ley aprobada por la Asamblea y devuelta por el Presidente -, conllevan limitaciones a derechos fundamentales de los ciudadanos, condicionan la libertad de conciencia y pretenden afianzar el pensamiento único y la hegemonía comunicacional del Gobierno. Por otra parte el Ejecutivo prosigue las expropiaciones, sin cumplir los procedimientos establecidos en la Constitución, atentando así contra la propiedad, derecho inalienable y constitucional de cualquier persona.

12. Las nuevas leyes poco tienen que ver con los problemas reales del país. En efecto: la situación de Venezuela es ya muy grave por el auge incesante de la inseguridad y de la violencia que impera especialmente en las grandes ciudades y en las zonas fronterizas; por la contracción económica, y el progresivo endeudamiento del país; por el inmenso déficit de viviendas y los problemas en la vialidad; por el encarecimiento continuo del costo de la vida que afecta especialmente a los más pobres, y los problemas de suministro de alimentos; por la inhumana situación de las cárceles y la deficiente administración de justicia, caracterizada por el retardo procesal en la mayoría de los juicios. En vez de resolver estos problemas, las recientes leyes crean una gravísima situación política, pues con ellas se pretende imponer a los venezolanos un sistema socialista estatizante y totalitario, que amplía el círculo de la pobreza, y agudiza la dependencia del pueblo respecto de un poder centralista. Desde el punto de vista ético, consideramos que esta manera de proceder no resuelve los problemas de la gente, cercena algunos de sus derechos, e irrespeta y desconoce la voluntad popular mayoritaria expresada reiteradamente por medio del voto.

13. La Asamblea realizó además una nueva modificación al Reglamento Interior y de Debates que minimiza al Poder Legislativo como institución democrática de representación, control y legislación, pues no sólo reduce las posibilidades de intervención de los diputados, sino que obstaculiza el funcionamiento del Parlamento, institución esencial del sistema democrático.

14. Como ciudadanos, como cristianos y pastores de la Iglesia, los Obispos no podemos callar. Jesús nos enseña que el poder no debe ser ejercido como un dominio sobre los demás, como si los gobernantes fueran dueños de las naciones, sino más bien como un servicio a todos (8). Por lo tanto, para nosotros los cristianos el poder no es un fin en sí mismo. Es un servicio de los gobernantes al bien común de todos los ciudadanos. Las autoridades del Estado no pueden asumir el control total de la vida de las personas, y tampoco establecer las condiciones para eternizarse en el ejercicio del poder. Es contrario a los valores cristianos, a los derechos humanos y al sentido común destruir al que piensa diferente, o condenarlo al silencio (9).

15. Nos preocupa hondamente la nueva radicalización política, pues sin duda provoca una gravísima situación de conflicto. En 1998, La Conferencia Episcopal Venezolana manifestó su rechazo a cualquier tentación totalitaria (10). Ahora nos encontramos ante la pretensión de imponer un sistema político socialista-marxista y totalitario, contrario al sistema democrático consagrado en la Constitución de 1999, y reafirmado con el rechazo a la propuesta de reforma constitucional. Los Obispos consideramos que esta imposición es moralmente inaceptable, pues ofende la dignidad de cada persona, creada a imagen y semejanza de Dios, desconoce la soberanía popular y vulnera gravemente el bien común, la institucionalidad democrática y los derechos de los venezolanos.

TRABAJAR POR LA PAZ : EXIGENCIA IRRENUNCIABLE

16. Por ese motivo hacemos un respetuoso pero apremiante llamado al Gobierno Nacional y a los dirigentes del partido de gobierno a que tomen conciencia de la peligrosa situación que están generando, y de la gravísima responsabilidad que tienen ante Dios y ante el país. Les pedimos respetar las exigencias democráticas del pueblo venezolano plasmadas en la Constitución de 1999, y rectificar su propósito de establecer la hegemonía absoluta del Estado sobre todos los espacios y aspectos de la vida de Venezuela. Esta pretensión compromete la libertad, la justicia y los derechos constitucionales del pueblo. Sería un gesto positivo para la estabilidad democrática si, en acatamiento a la voluntad popular expresada en las elecciones legislativas del pasado 26 de septiembre de 2010, se devolviera a la Asamblea Nacional todas sus facultades legislativas.

17. A los otros actores políticos los convocamos a trabajar firme y democráticamente en defensa de los derechos de los ciudadanos descartando cualquier tentación de fuerza. A los líderes del Gobierno y de la oposición los llamamos a la sensatez y a la reflexión, al diálogo verdadero, y a promover el encuentro y la unidad entre todos los venezolanos. Todos debemos resolver los conflictos de manera pacífica y estamos obligados a trabajar por la paz. Por supuesto, los líderes políticos deben trabajar desinteresada y democráticamente en la promoción y defensa del bien común, y de los derechos y aspiraciones del pueblo venezolano. Igualmente, los otros actores sociales, empresariales, laborales, culturales, y comunicadores sociales, tienen una responsabilidad que han de ejercer cabalmente. Todo actor social debe escuchar a la gente, estar con ella, defender sus derechos y trabajar por el bien común.

18. A quienes se sienten agredidos y angustiados por la actual situación política les corresponde constitucionalmente participar en forma responsable y activa, de manera pacífica y democrática, pero firme y decidida, en la promoción y defensa de sus irrenunciables derechos, de la libertad, de la justicia y de la paz. Todos los ciudadanos y, de manera particular los cristianos, estamos llamados a dar nuestra contribución al bien común, exigiendo con firmeza el respeto del orden constitucional y legal, y colaborando a la resolución pacífica de los conflictos. Esta es la actitud que esperamos marque el ejercicio legislativo y contralor de la recién instalada Asamblea Nacional. Nadie debe delegar en otros su propia responsabilidad de ser constructor de la paz.

19. Por nuestra parte, los Obispos de Venezuela, pastores y hermanos de todos sin distinción de ningún tipo, y consagrados por vocación al servicio de nuestro pueblo, manifestamos nuestra indeclinable disponibilidad a trabajar por Venezuela, a ser factores de unidad, y a ejercitar y a promover el diálogo constructivo entre todos los sectores de la sociedad.

CONCLUSIÓN

20. En este Año Bicentenario fortalezcamos la esperanza en Dios, fuente de todo bien, y trabajemos decididamente por una sociedad fraterna y solidaria, justa, libre y pacífica, como la que soñaban los Padres de la Patria hace doscientos años. Es preciso que todos los sectores políticos y sociales descarten la violencia verbal, legal o física como medio para resolver los problemas. Hacemos un llamado a desterrar el odio y la discordia, el revanchismo el insulto y las consignas de muerte. Se ha de respetar incluso a quienes tienen opiniones políticas diferentes. Todo se pierde con la violencia. Todo se gana con el respeto, el diálogo y el encuentro cívico y fraterno.

21. Escuchemos las palabras de Jesucristo: “Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados los hijos de Dios” (12). Oremos intensa y confiadamente a Cristo, “Rey pacífico” (13), para que nos conceda a todos ser esforzados constructores de la paz. Colocamos estas intenciones en las manos amorosas de María Santísima, Nuestra Señora de Coromoto, a quien rogamos interceda por el futuro, la prosperidad y la reconciliación de todos los venezolanos. ¡Dios bendiga a su pueblo con la paz! (14)

Con nuestra afectuosa bendición episcopal,

Caracas, 11 de enero de 2011.

Los Arzobispos y Obispos de Venezuela.

Invitamos a que este documento sea difundido y estudiado en las parroquias, en los institutos educativos de la Iglesia, en los movimientos apostólicos, en las Universidades católicas y en las diversas instituciones eclesiales

Notas

1. I Jn,4,8

2. Mt, 28,20)

3. Hasta el 31 de diciembre Caritas de Venezuela ha distribuido 180 toneladas de alimento y enseres varios; 2000 kits de higiene y 20 toneladas de ropa; 37 toneladas de agua; 1000 colchonetas con sus respectivas sábanas; 500 kits de limpieza; se le proporcionó ayuda psicológica a 200 damnificados; se dotaron 100 albergues con primeros auxilios; con el apoyo de Sánitas de Venezuela se entregaron 200 cajas de Cruz Roja con medicamentos para la atención primaria. En todos los Estados en emergencia a través de agentes pastorales y voluntarios de Cáritas, con el apoyo de los párrocos locales, se prodigó acompañamiento espiritual y pastoral. Hasta el 31 de diciembre se recibió un millón de Bs. en alimentos y enseres y 800.000 Bs F en donación a las cuentas de Cáritas.

4. Cf. Mt. 25, 40.

5. Conferencia Episcopal Venezolana: “Carta Pastoral sobre el Bicentenario de la Declaración de Independencia de la República”, XCIII Asamblea Ordinaria del Episcopado Venezolano, Caracas 12 de enero de 2010.

6. Op. cit. nn 6 y 8.

7. En este sentido han sido denunciadas por los Presidentes de las Academias Nacionales como un “desconocimiento del estado de derecho” Pronunciamiento, 22 de diciembre de 2010.

8. Cf. Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), art 4

9. Cf. Mc 10, 42-44.

10. “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones”… Declaración Universal de los Derechos Humanos, art.19 , ONU, 1948.

11. Reiteramos lo afirmado por la Conferencia Episcopal Venezolana en vísperas de las elecciones presidenciales del año 1998: “La Iglesia en Venezuela, que ha acompañado el proceso democrático, rechaza todo inmovilismo y tentación totalitaria, ratifica su compromiso por una auténtica democracia, se compromete en su fortalecimiento… (Declaración ante las elecciones” 23 de octubre de 1998, en “Compañeros de Camino, CEV, Ediciones Trípode, 2000).

12. (Mt 5, 9)

13. Is 9,5

14. Cf. Sal. 29,11

viernes, 7 de enero de 2011

SALUTACION INAUGURAL DEL PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL









SALUTACION INAUGURAL DEL PRESIDENTE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL EN LA NONAGESIMA QUINTA ASAMBLEA ORDINARIA DE LA CEV

Emmo. Sr. Cardenal Jorge Urosa Savino

Excmo. Sr. Nuncio, Mons. Pietro Parolin

Arzobispos y Obispos de la CEV,

Hermanos obispos eméritos

Presidentes y demás miembros de las Juntas Directivas de CONVER, CNL, AVEC y la UCAB

Directivos de los Departamentos del SPEV

Invitados especiales

Representantes de los Medios de Comunicación

BIENVENIDA

1. Bendito sea Dios que nos da la oportunidad al inicio de este año de gracia de estar nuevamente reunidos para llevar a cabo la nonagésima quinta (XCV) Asamblea Ordinaria de la Conferencia Episcopal Venezolana. Su realización estaba prevista en la ciudad de San Cristóbal en homenaje a los 400 años del Santo Cristo de la Grita y a los 450 años de la ciudad. Las dificultades climáticas y la ausencia del obispo residencial en buena parte del evento nos llevaron a trasladarla a Caracas. Nuestros saludos y parabienes para esa vigorosa, dinámica Iglesia local tachirense y también nuestras disculpas por los inconvenientes que este cambio repentino haya podido causarles... Esperamos poder honrar más adelante su invitación y gozar de su bien ganada fama de Estado de la cordialidad.

2. En este tiempo de Navidad y Epifanía, demos gracias a Dios Padre que tanto amó el mundo que quiso enviar a su Hijo amado, en la plenitud de los tiempos, para ofrecer a todos los pueblos el don de la salvación (Cf Jn 3,16; Gal 4,4-7). Es ese don salvífico que hace del agradecimiento la actitud primordial del cristiano y de la Eucaristía la acción eclesial por excelencia. Que el cultivo de esta actitud existencial en estos días nos prepare a la próxima realización de nuestro próximo Congreso Eucarístico Nacional.

¿A QUE MUNDO VIENE EL HIJO DE DIOS?

3. ¿Qué mundo viene a salvar el Verbo Encarnado? Un mundo, sometido a profundas mutaciones climáticas, sumido en una grave crisis financiera, convulsionado por conflictos bélicos. Un mundo obnubilado por el sueño prometéico de alcanzar mediante la ciencia y la tecnología la felicidad sin Dios, pero atraído también por nuevas expresiones de paganismo idolátrico; un mundo que destina millones y millones de dólares a la fabricación y venta de armas letales y a la carrera armamentista, realiza inmensas inversiones en la rentable industria, del aborto y la eutanasia, y entrega sin escrúpulo alguno a las aves de rapiña de miles de niños para alimentar la maquinaria infernal de tráfico de órganos, de la pornografía infantil y del turismo sexual. Un mundo con millones de seres humanos sumidos en el hambre, el sida y la miseria y condenados inexorablemente a la muerte.

4. Pero también un mundo sediento de espiritualidad, de equidad y de armonía ecológica; capaz de generar milagros de solidaridad como los del rescate de los treinta y tres mineros de Chile y la prodigiosa ayuda desplegada por miles de familias venezolanas a favor de sus hermanos afectados por las recientes lluvias; un mundo capaz de generar grandes líderes como Nelson Mandela; de llegar a acuerdos tímidos pero reales sobre la disminución de fabricación de armas nucleares; de despertar en las nuevas generaciones altos ideales de servicio desinteresado, de convivencia fraterna, de libertad y de justicia social. Es en este mundo, donde el trigo convive con la cizaña (Cf Mt 13,24-30.36-48) que el Hijo de Dios se hizo hombre y quiso quedarse definitivamente (Cf. Mt 28,20) y en el que la Iglesia, tras su Señor y Maestro, está llamada a realizar en su nombre y con la luz de la Verdad, su misión evangelizadora.

COMUNION CON EL SANTO PADRE

5. Saludo en modo particular al Sr. Nuncio Apostólico en Venezuela, Mons. Pietro Parolin. Que el Señor le conceda, Excelencia, un santo y venturoso año 2011.Entre los muchos motivos que nos llevan a manifestar, a través de su Excelencia, nuestro agradecimiento al Santo Padre espigo los siguientes:

· La paternal acogida que brindó a la directiva de la Conferencia Episcopal tanto de modo personal como a través de sus más cercanos colaboradores en nuestra visita institucional a la Santa Sede de octubre pasado. En todo momento sentimos su solicitud y su gran deseo de brindarnos su apoyo y cercanía. Regresamos a casa más fortalecidos, animados y más estrechamente vinculados a la sede petrina.

· La mención que hizo de nuestra patria, golpeada por fenómenos naturales, en su reciente mensaje de Navidad Urbi et Orbi y la generosa ayuda enviada para socorrer las víctimas de esos estragos.

· La exhortación apostólica post sinodal “Verbum Domini” sobre la presencia de la Palabra en la vida y en la misión de la Iglesia, su libro entrevista “Luz del Mundo” y el mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 2011 sobre “La libertad religiosa camino para la paz”.

· Sus oportunas y clarificadoras disposiciones para tratar los casos de los ministros ordenados que han infringido su promesa de celibato y han abusado sexualmente de menores.

ACTIVIDAD DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL EN EL 2010

6. La Conferencia Episcopal desarrolló una intensa actividad en el 2010. Se llevaron a cabo las dos asambleas ordinarias estatutarias, una asamblea extraordinaria en octubre y una reunión de Comisiones Episcopales. Se realizaron 14 reuniones de Presidencia. La CEV emitió dos exhortaciones pastorales, dos cartas pastorales, una sobre el Bicentenario de la Declaración de la Independencia y otra sobre la problemática de la violencia y la inseguridad y un Comunicado después de la asamblea extraordinaria de octubre. Por su parte la Presidencia publicó cuatro comunicados y una carta de solidaridad con el Santo Padre ante injustificados ataques procedentes de diversos medios internacionales.

7. Otros acontecimientos eclesiales de fuerte impacto en la vida de nuestras comunidades cristianas fueron la celebración de los 400 años del Santo Cristo de La Grita, el Tricentenario de la Renovación de la Tablita de Ntra. Sra. de Chiquinquirá y el centenario de la coronación canónica de Ntra. Sra. del Socorro, patrona de Valencia. Esta misma arquidiócesis conjuntamente con la Conferencia y la UCAB, coordinó diversos eventos para dar a conocer la figura de Mons. Salvador Montes de Oca y avanzar hacia la apertura de su causa de canonización. Se nota un creciente interés por avanzar en las distintas causas ya iniciadas y dar a conocer nuevos modelos de santidad que despierten en el pueblo cristiano el deseo de responder con entusiasmo a la vocación universal a la santidad.

8. Tuvimos la dicha de recibir un nuevo obispo en la persona de Mons. Jaime Villaroel y de compartir diversas fechas celebrativas de nuestros hermanos los obispos Roberto Luckert, Francisco de Guruceaga, Vicente Hernández, Tomás Jesús Zárraga, Felipe González quien celebró ayer sus bodas de plata episcopales y Rafael Conde quien celebró el décimo quinto año de consagración episcopal. A todos nuestras sinceras felicitaciones. Varios acontecimientos internacionales imprimieron su sello esperanzador en la vida de nuestras Iglesias: la visita de las reliquias de San Juan Bosco a las Obras salesianas en Venezuela (junio 2010), el Tercer Congreso Latinoamericano de Jóvenes en Los Teques (5-12 de septiembre), el III Encuentro de los Presidentes de las Conferencias Episcopales de Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela (1 y 2 de diciembre) al final de cual se dio a conocer un comunicado conjunto. Los Obispos presidentes de Comisiones participaron a su vez en diversos eventos internacionales organizados por la Santa Sede y por el CELAM: la Reunión interamericana “Ecclesia in America” en Quebec, Canadá; la Clausura del Año sacerdotal en Roma; Seminarios sobre Bicentenarios en AL, entre otros (Cf Anexo 1).

CARITAS VENEZUELA EN LA CALAMIDAD CLIMATICA

9. Uno de los acontecimientos que marcó la vida de nuestro país y de nuestra Iglesia ha sido sin duda el trabajo desplegado por Cáritas- Venezuela y las Cáritas diocesanas para atender las emergencias causadas por las lluvias diluvianas, los desbordamientos de los ríos y los deslaves en varias regiones del país, especialmente en el Centro-Norte del país, Táchira, Falcón, la Guajira y el Sur del Lago de Maracaibo. A través de este organismo especializado, la Iglesia, en coordinación con los organismos oficiales e instituciones autorizadas, desplegó todos los recursos de su caridad y de su compromiso solidario a favor de los damnificados, sin estridencias de ningún tipo y sin favoritismo de ninguna especie. Quizás eso no ha sido suficientemente visto o publicitado por los medios. Pero en las comunidades si se sintió esta presencia, gracias a una acción articulada en la que participaron numerosos sacerdotes, fieles y voluntarios de todas las edades.

10. Se dio apoyo a los habitantes damnificados en la emergencia en todos los Estados afectados mediante la entrega de productos de ayuda alimentaria. Hasta el 31 de diciembre se han enviado 180 toneladas de alimento y enseres varios; 2000 kits de higiene y 20 toneladas de ropa; 37 toneladas de agua; 1000 colchonetas con sus respectivas sábanas; 500 kits de limpieza; se le proporcionó ayuda psicológica a 200 damnificados; se dotaron 100 albergues con primeros auxilios; con el apoyo de Sánitas de Venezuela se entregaron 200 cajas de Cruz Roja con medicamentos para la atención primaria. En todos los Estados a través de agentes pastorales y voluntarios de Cáritas, con el apoyo de los párrocos locales, se prodigó acompañamiento espiritual y pastoral. Hasta el 31 de diciembre se recibió un millón de Bs. en alimentos y enseres y 800.000 en donación a las cuentas de Cáritas. Esta respuesta fue posible gracias a la experiencia de este organismo caritativo en la atención de este tipo de calamidades y a los aportes que provinieron de empresas privadas, de la banca, de instituciones y de Iglesias y sobretodo de la inmensa red solidaria conformada por las parroquias y comunidades eclesiales del país y por miles de personas de aquí y del extranjero1.

11. Es justo reconocer la gran labor llevada a cabo por nuestras Caritas y el alto nivel de credibilidad del que goza en todas las esferas. Le agradecemos este noble servicio y les animamos a seguir enfatizando la ayuda solidaria a nuestros hermanos más necesitados para contar en el futuro con un organismo caritativo más eficiente y especializado. Extendemos este reconocimiento a los organismos que conforman la Red de acción social de la Iglesia, particularmente Fe y Alegría, CESAP, AVEC, OCASIS entre otras.

INTERPELACION DEL CARDENAL JORGE UROSA

12. Sin duda, una situación que captó la atención nacional e internacional y provocó fuertes tensiones en las relaciones del Episcopado con el Gobierno fueron los hechos que se suscitaron a raíz las declaraciones del Sr. Cardenal Jorge Urosa, emitidas primero en una entrevista (El Universal 27 de junio de 2010) y luego por medio de un mensaje enviado desde Roma (3 de julio 2010), en las que el purpurado denunció las pretensiones del gobierno de instalar un régimen marxista y comunista, la aprobación de leyes contrarias al espíritu de la Constitución Bolivariana y a la voluntad popular expresadas en el Referéndum del 2 de diciembre del 2007 y la consecuente ruina socio-económica que este tipo de régimen traería para el país. Estas declaraciones trajeron como consecuencia por un lado la adhesión de la Conferencia Episcopal en pleno a la persona y a la postura de el cardenal2 y por otro una andanada de ataques y descalificaciones por parte de los diversos poderes del Estado y la interpelación por parte de la Asamblea Nacional (27 de julio).3

INTERVENCION DE LA IGLESIA EN EL CAMPO POLITICO

13. Lo que se puso en juego en este debate fue el derecho de los Obispos y de la Iglesia en general a participar, desde su rol propio, en la vida política del país. La pregunta es la siguiente: ¿Tienen derecho los obispos venezolanos a emitir su opinión en materia política y a interceder en la vida pública de la nación o se están extralimitando en el ejercicio de sus funciones religiosas? Sobre este tema los obispos somos conscientes de que “el deber inmediato de actuar en favor de un orden justo en la sociedad es más bien propio de los fieles laicos, que, como ciudadanos libres y responsables, se esfuerzan por contribuir a una recta configuración de la vida social, respetando su legítima autonomía y el orden moral natural". Nos compete, junto con el clero contribuir a la purificación de la razón y al despertar moral de las fuerzas necesarias para construir una sociedad justa y fraterna. Sin embargo tenemos también muy claro que es nuestro deber "emitir un juicio moral también sobre cosas que afectan al orden político, cuando lo exijan los derechos humanos fundamentales de la persona o la salvación de las almas… ya que la comunidad política y la Iglesia, si bien justamente separadas, están al servicio del desarrollo integral de cada ser humano y de la sociedad en su conjunto" (Benedicto XVI)4.

NUEVOS FENOMENOS DE INTOLERANCIA RELIGIOSA

14. En este último año se han acentuado los ataques a diversas confesiones religiosas y particularmente a la Iglesia Católica con el propósito de desacreditarla y destruir su credibilidad moral. A lo largo de todo el año el Santo Padre fue objeto de ataques acusándole de ser indulgente con curas pederastas y pidiendo su dimisión. Estos ataques han servido para que muchos católicos se dieran cuenta de que la Iglesia Católica es de nuevo perseguida, de forma cruenta tal y como lo pudimos ver en las masacres cometidas recientemente en la catedral de Bagdad (Irak) y en una Iglesia copta de Alejandría (Egipto), como por medio de la descalificación moral, la injuria, la ridiculización y la burla5. Se persigue con ello acallar la Iglesia, debilitar la influencia de su magisterio en cuestiones relativas a la vida y a la dignidad humana, como el aborto, la eutanasia, el uso terapéutico de células madres las uniones homosexuales y relegar a los católicos a la categoría de ciudadanos de segunda. El recién creado Observatorio de la Intolerancia y la discriminación religiosa en Europa ha puesto en evidencia esta ola de agresividad contra los cristianos y en especial los católicos. Los ataques han sido de tal magnitud que el Papa decidió dedicar el Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz de este año al tema de la intolerancia y de la libertad religiosa y en diversas intervenciones recientes defender vigorosamente la centralidad de este derecho dentro del cuerpo de los Derechos Humanos fundamentales.

15. En Venezuela si bien es cierto que hasta el momento tanto el catolicismo como las demás confesiones cristianas y no cristianas gozan del derecho a la libertad religiosa (Cf CRBV Art. 59), sentimos que en vez de crecer y consolidarse, el ejercicio de este derecho se ha venido restringiendo. Los métodos utilizados son muy solapados pero eficaces: restricción de la educación religiosa escolar, eliminación de los signos religiosos en los espacios educativos, promoción de las religiones naturales, descalificación y destrucción moral de líderes religiosos, ocupación de lugares de culto, lentitud en el otorgamiento de visados a religiosos extranjeros, críticas sistemática de los mensajes emitidos por la Conferencia Episcopal Venezolana, intentos de separar al clero y a los fieles de sus legítimos pastores. Se resalta la imagen de una Iglesia alejada de los pobres, al lado de los ricos y los poderosos, que ahuyenta la feligresía de los templos por falta de atención espiritual y pastoral y pierde un creciente número de adherentes por el éxodo de éstos hacia otros movimientos religiosos.

LA CEV, CASA DE DIALOGO Y CONVIVENCIA

16. Ante estas dificultades no debemos amilanarnos. Debemos seguir empeñados en hacerle sentir al pueblo, nuestra cercanía, solidaridad y acompañamiento permanente con nuestro testimonio, y el ministerio evangelizador que realizamos cada día en templos, capillas, ancianatos, orfanatos, guarderías, albergues, dispensarios, comedores e instituciones educativas, ubicados en su gran mayoría en los sectores populares de todas las regiones de Venezuela. En el cumplimiento de este servicio profético nos corresponde ser voceros del pueblo particularmente de los sectores más necesitados; llevar la Palabra de Dios oportuna e inoportunamente (Cf 2 Tim 4,2)a todos sin distinción alguna, sembrar esperanza en los corazones y atender con misericordia a todos los que nos necesiten sin distinción de clase, de color, o de posición ideológica. Debemos procurar cumplir este servicio con voz propia,- “porque es la proclamación la que hace que el Evangelio dé frutos que cambian la vida (Benedicto XVI)

17. Ante las situaciones de conflictividad que pueden presentarse a lo largo del nuevo año, los cristianos en Venezuela hemos de orientar nuestra acción hacia la construcción de “consensos que ayuden a superar la hostilidad ambiental y a tramitar constructivamente las diferencias” (ICM 163). La Conferencia Episcopal ha de empeñarse en presentarse y actuar como una Institución eclesial, abierta a todos, como un espacio de encuentro, de convivencia y de diálogo. Hay que insistir obstinadamente en el diálogo abierto, continuo y trasparente. Es cierto que hay posturas cerradas en algunos sectores oficiales que bloquean todo avance por este camino pero nuestra misión a veces es predicar lo contradictorio, desde el evangelio. Nuestra tarea ha de estar enfocada hacia la construcción de puentes y la creación de vínculos de comunión y de fraternidad allí donde parece imposible que puedan funcionar.

GRANDES DESAFIOS: CONVERSION ECLESIOLOGICA Y PASTORAL

18. Fuerzas poderosas están moviendo los cimientos del mundo y de las sociedades y de los cuales los cataclismos naturales parecieran ser una dramática expresión. Los cambios son profundos, rápidos e irreversibles. Los viejos modelos políticos, sea el capitalismo liberal como el socialismo marxista, han entrado en crisis y están siendo barridos por la dinámica de la historia. Caudillismos militares y neo populismos de corte mesiánico y nacionalista intentan ocupar su lugar al lado de amenazantes regímenes fundamentalistas teocráticos, con su triste secuela de fanatismo y exclusión.

19. Estas sacudidas anuncian nuevas realidades y exigen de nosotros un permanente y profundo discernimiento eclesial para captar los signos de los tiempos, interpretarlos acertadamente desde el Evangelio y encontrar respuestas creativas y acordes con lo que el Señor quiere de nosotros y el pueblo necesita. Constituyen en su conjunto un poderoso llamado a la conversión y al cambio de vida, posturas fundamentales para ser fieles seguidores de Cristo Jesús y buenos discípulos suyos. Tanto el Papa, el Concilio Plenario y el Documento de Aparecida nos piden una profunda conversión eclesiológica, personal y pastoral (Cf CVI No 5; PPEV NN 105-111; DA NN 365-372). Estos temas merecen ser estudiados más a fondo para asimilarlos personal y comunitariamente y traducirlos en programas pastorales actualizados.

20. Este cambio de mentalidad y de corazón se ha vuelto urgente para prevenir y corregir los escándalos y abusos de menores provocados por clérigos que pudiesen suscitarse en cualquier parte del mundo. Las disposiciones de la Santa Sede en la materia deben ser estudiadas en el seno de nuestra Conferencia para elaborar un protocolo apropiado a nuestro contexto eclesial y legal. Ante tantos escándalos en otros países, es menester que demos un testimonio más claro y atractivo de vida evangélica e invitemos a todos los ministros ordenados a una seria acción testimonial de nuestro celibato en un estilo de vida sobrio, sencillo y coherente.

21. Con relación a la opción preferencial por los pobres, el mismo Concilio Plenario nos hizo tomar conciencia de que “en muchas circunstancias y situaciones los miembros de la Iglesia no hemos llevado a cabo una decidida opción por los pobres”. (PPEV 26). Una de las líneas de acción que asumimos en ese mismo documento fue precisamente “reforzar y hacer más clara en nuestra Iglesia la opción preferencial por los pobres como expresión de la Buena Noticia de Salvación”, determinación que se concreta seguidamente en cinco puntos concretos: defender la causa de los pobres, reforzar nuestra presencia entre ellos, concientizar sobre el significado de esta opción, fortalecer las organizaciones de base y asumir el potencial evangelizador de los pobres (ibíd. NN. 157-162). Si queremos ser fieles al momento histórico presente necesitamos “incluir en todas las instancias eclesiales del país a los excluidos de modo que se supere el escándalo de un país de mayorías cristianas que marginan a la mayor parte de sus habitantes. Todas las instancias eclesiales sean signos inequívocos de esta dirección evangélica” (ICM 162)”

PASTORAL ORGANICA, PLANIFICADA Y DE CONJUNTO

22. Es urgente que nos avoquemos a una tarea evangelizadora más audaz y coordinada. Seguimos trabajando muy encerrados dentro de nuestras circunscripciones eclesiásticas. No hemos sabido aprovechar el impulso que el Concilio le dio a las provincias eclesiásticas. Necesitamos asumir con mayor contundencia el Concilio Plenario, que acaba de cumplir diez años y cuya proyección se refleja aún muy poco en nuestras Iglesias. ¿Cuántas de nuestras diócesis cuentan con un plan serio de renovación pastoral que conjugue el Concilio con la Misión Continental? Necesitamos un serio examen de autocrítica y sin temores de ningún tipo e impulsar con decisión el desarrollo del Instituto Nacional de Pastoral y otros centros regionales y diocesanos para ayudar a los laicos a vivir su compromiso cristiano y socio-político de una manera unificada y coherente, a través de "una catequesis social y una formación adecuada en la doctrina social de la Iglesia (Benedicto XVI)

PASTORAL PENITENCIARIA.

23. Una pastoral que necesita ser cada vez mejor atendida es la pastoral penitenciaria. El reto es enorme porque el mundo carcelario está plagado de vicios y corruptelas. Los reclusos viven hacinados en recintos superpoblados. En el sistema carcelario venezolano se violan entre otros: el derecho fundamental a la Vida6 al debido proceso, a la sana alimentación y a la higiene sin que haya poder alguno realmente interesado en resolver de raíz los graves problemas que lo aquejan.

24. Esta pastoral se enfrenta en Venezuela al enorme desafío contribuir en la humanización de las cárceles e introducir en el complejo mundo penitenciario nacional la savia liberadora del Evangelio.7 Uno de los grandes logros en estos últimos años ha sido la conformación del voluntariado penitenciario, organizado, formado y eficiente, capaz de asumir roles de liderazgo y coordinación en las estructuras pastorales de los centros penitenciarios y de incluir a los privados de libertad en roles de evangelización.

25. A pesar de las restricciones y de las requisas reglamentarias, se puede aún desarrollar con plena libertad y apoyo institucional la tarea evangelizadora. Por eso animamos a todos los capellanes, voluntarios y agentes pastorales y a las familias de los reclusos incorporadas a esta pastoral a seguir adelante porque se necesita ser valientes y perseverantes testigos de la misericordia para encender en aquellas tinieblas los rayos salvadores de la caridad y de la esperanza.

26. Elevamos nuestra voz una vez más en defensa y apoyo de quienes se sienten privados de libertad a causa de sus opciones políticas o por expresar con legitimidad sus opiniones personales –actitudes además garantizadas por el derecho constitucional-. A todos les manifestamos nuestra solidaridad de múltiples maneras particularmente a través del consuelo de las visitas y de nuestras oraciones para que puedan mantenerse firmes en la fe en medio de tantas tribulaciones.

SERVICIO PROFETICO A FAVOR DE LOS DERECHOS HUMANOS

27. El narcotráfico, la trata y tráfico de seres humanos, el sicariato, el secuestro y la extorsión, la impunidad con que se mueven los grupos irregulares armados en las fronteras, la proliferación de las bandas armadas en barrios, campos y suburbios urbanos conforman un conjunto de violaciones masivas que atentan contra los derechos humanos fundamentales y traen nefastas consecuencias en la calidad de vida de nuestra sociedad. La amenaza de la violencia y de la cultura de la muerte, tantos y reiterados atentados, son realidades que nos interpelan a ser mucho más incisivos y proféticos en la defensa de los derechos humanos. Cuando los derechos fundamentales de la persona o la salvación de las almas lo exigen, los pastores tenemos el grave deber de emitir un juicio moral, incluso en temas políticos. A la hora de defender la vida, nos recuerda el Santo Padre ‘no debemos temer la hostilidad y la impopularidad, rechazando todo compromiso y ambigüedad que nos conformarían con la mentalidad de este mundo’. En el ámbito de la defensa de los más débiles ¿quién es más indefenso que un niño no nacido o un paciente en estado vegetativo o terminal?"

ELECCIONES Y LEYES NUEVAS

28. Las elecciones del 26 de septiembre de 2010 muestran por un lado al país dividido en dos grandes bloques, atraídos por las posiciones polares, y por otro una sociedad deseosa de que se produzcan cambios en la correlación de las fuerzas políticas que han dominado en los últimos años. La respuesta del gobierno y del partido oficial, lejos de acatar la voluntad popular, ha sido la de acelerar la radicalización a través de la aprobación apresurada de un paquete de leyes por la Asamblea Nacional. Estas acciones polarizan aún más la sociedad política, incitan al surgimiento de situaciones de conflicto político y estrechan los márgenes de diálogo y negociación entre la diversidad de actores e intereses que constituyen la compleja sociedad venezolana actual y sus relaciones con el mundo.

29. Aspectos contenidos en las leyes aprobadas sin respetar los pasos reglamentarios ni las debidas consultas en las últimas dos semanas de sesiones de la Asamblea Nacional en 2010, contrarían el espíritu y la letra de la Constitución, favorecen la implantación del proyecto de los actuales gobernantes y más aún, desconocen, explícitamente, la expresión mayoritaria de los electores en el Referendo de 2007 sobre la propuesta de reforma constitucional.

30. Hay que prestar especial atención a cualquier ley o proyecto de ley que se presente en la Asamblea Nacional que involucre un tema tan álgido y delicado como es la educación en cualquiera de sus niveles. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, desde su preámbulo y a lo largo de su articulado establece las características de la educación que ansía la sociedad venezolana y que sus leyes deben garantizar. El cuerpo universitario en su conjunto debe actuar con sabiduría, audacia, creatividad, prudencia y paciencia y participar activamente en la creación de un modelo de universidad, en el marco de la Constitución, que contribuya a construir el futuro que sueña el pueblo venezolano.

CAMBIO DE RUMBO

31. Vamos por un rumbo equivocado si no se supera la intolerancia y las fuerzas políticas no se ponen de acuerdo para construir consensos, luchar juntos contra la corrupción, la inseguridad, la violencia armada, la pobreza, el déficit de viviendas y tantos otros males que aquejan a nuestra patria y que un solo sector político no puede resolver. Todos nos necesitamos para construir cimientos sólidos para nuestra patria y dotarla de la suficiente legitimidad para alcanzar la estabilidad y ampliar y fortalecer la organización del pueblo en todos sus niveles.

32. No se trata de volver atrás sino de hacer realidad el espíritu de creatividad popular que inspiró la constituyente y se plasmó en el texto constitucional. La Constitución de 1999 debe ser el punto de partida para construir a partir de ella el país que se soñó: el Estado Social de Derecho y de Justicia, inclusivo, productivo, integrado a los pueblos de América Latina y el Caribe, en sintonía con las naciones del mundo que buscan el camino de la superación de la pobreza, la liberación de los pueblos, el equilibrio ecológico y el desarrollo sustentable que garantice la vida de todos los habitantes del planeta.

AGENDA DE LA XCV ASAMBLEA

33. La agenda de nuestra presente asamblea, además de los temas ordinarios y protocolares, se centra en temas internos: Retiro espiritual, candidatos al episcopado, nuevas circunscripciones eclesiásticas; estudio del Ritual de Iniciación cristiana de adultos; preparación del Congreso Eucarístico Nacional; monitoreo de la Misión Continental; primer simposio teológico-pastoral preparatorio del IV Congreso Americano Misionero. También figura el análisis de la situación nacional y eclesial. Nos corresponde examinar con mirada y corazón pastoral y en un clima sereno de oración y fraternidad, la nueva realidad jurídica y política que ha ido emergiendo de las recientes elecciones de diputados a la Asamblea Nacional, de la apresurada aprobación de leyes por parte de la Asamblea Nacional saliente y de los poderes conferidos al Señor Presidente para legislar por Ley habilitante durante 18 meses.

CONCLUSION

34. Al inicio de este nuevo año, frente a tantos retos, los pastores debemos hacer acopio de esperanza para transmitirla al pueblo cristiano que nos ha sido confiado. El testimonio que laicos, consagrados y pastores, animados por la fuerza renovadora del Espíritu Santo, seamos capaces de dar en la construcción de la comunión desde la diversidad de nuestros carismas y funciones, será una de las mejores contribuciones que podremos brindar en este momento para la gestación de una nueva sociedad que transparente los valores del reino de Dios. Confiamos nuestras labores a Nuestra Madre la Virgen de Coromoto, patrona de Venezuela y le pedimos bendiga esta nonagésima quinta Asamblea que en nombre de Dios declaro inaugurada. Muchas gracias.

Caracas 7 de enero de 2011

XUbaldo R. Santana Sequera

Arzobispo de Maracaibo

Presidente de la CEV

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